FUNCIONAMIENTO DEL OÍDO
El pabellón auricular está formado por cartílago, músculo y piel, y en la mayoría de los perros goza de gran movilidad. Sirve para captar los sonidos y canalizarlos a lo largo del conducto auditivo hasta el tímpano, una membrana que vibra al ser alcanzada por las ondas sonoras.
Al otro lado del tímpano se encuentra el oído medio, cámara que aloja unos huesecillos denominados martillo, yunque, y estribo debido a su forma y su función. Son los huesos más pequeños de todo el cuerpo, y su cometido es trasmitir las vibraciones del tímpano al oído interno, amplificándolas además.
Ya en el oído interno, un órgano en forma de espiral denominado caracol se encarga de transformar estas vibraciones en señales interpretables por el cerebro a donde son remitidas. También en el oído interno se encuentran los órganos del equilibrio que mantienen al perro permanentemente informado sobre el alineamiento de su cabeza con respecto al suelo.
FORMA DE LAS OREJAS
El Papillon debe su nombre al aspecto de sus orejas, que recuerdan las alas de una mariposa.
En algunas razas, como el Fox Terrier de pelo duro y el Jack Rusell Terrier, las orejas nacen erectas pero se repliegan sobre sí mismas formando una especie de <<V>>
En determinados tipos de raza, como los Bloodhound, Basset y Spaniel, las orejas cuelgan pesadamente sobre las mejillas.
Las orejas en rosa, como las del Bulldog, Whippet y Greyhound, se repliegan hacia atrás dejando ver la suave piel del conducto auditivo.




